El ser humano fue creado a imagen de Dios, lo cual determina su naturaleza y su destino.
Para entender quién es el hombre según la Biblia, es necesario comenzar con una de las doctrinas fundamentales de la Escritura. Hoekema explica las implicaciones que la imago Dei tiene en la identidad, dignidad y propósito del ser humano. Esta interpretación presenta una comprensión integral de la imagen de Dios que abarca la naturaleza creada del ser humano, su llamado ético y su existencia relacional.
En esta obra Hoekema ha logrado exponer con erudición y claridad su postura sobre el tema: una postura cristiana, reformada, bíblica y diferenciada de la
perspectiva del mundo. A partir de un análisis minucioso del material bíblico pertinente, sale este estudio profundamente serio que no descuida las
implicaciones prácticas de sus conclusiones. Un gran recurso para el aula de instrucción teológica, en seminarios e institutos bíblicos, y para toda persona que
desee profundizar en el tema.